Educación sexual

En RedLights, creemos que la educación es la fuerza que puede cambiar el mundo, especialmente la educación sexual. Es curioso porque la sexualidad es algo que somos por lo tanto nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos, pero ¿qué sabemos realmente? En la actualidad tenemos a nuestra disposición un sinfín de información acerca de la sexualidad, pero ¿cuánto hay de cierto en todo eso?

Suena a paradoja, pero vivimos en una sociedad en la que cuanta más información tenemos más desinformados estamos. Aunque si es cierto que la información la tenemos a un solo click, en la gran mayoría de casos no es más que un puñado de información que no está avalada por profesionales, autoritaria y poco inclusiva, que muy lejos de ayudar provoca mucha frustración.


En los últimos años, especialmente en RRSS, se han hecho muy conocidas las cuentas y/o los mensajes que hablan sobre “educación sexual”, pero nos preocupa el cómo está llegando el mensaje a nuestra sociedad. “Mastúrbate”, “empodérate”, “No finjas orgasmos”, en definitiva; haz esto, aquello o lo de más allá. Estos son algunos de los mucho mensajes que recibimos a diario. Y sí, a priori puede parecer algo positivo pero al final no dejan de ser conceptos autoritarios que nos alejan del respeto hacia nosotrxs mismxs, la escucha, el amor y/o el autocuidado. Masturbarse es estupendo, pero no hacerlo también está bien, eso es lo que nos gustaría que entendieras en este espacio.

Aquí no hemos venido a saberlo todo, porque nadie lo sabe y porque hacerlo significaría también perder la oportunidad de explorar, descubrir y jugar. Se trata de conocernos, disfrutando del proceso, entendiéndonos mejor, respetándonos y haciendo en todo momento lo que deseamos olvidando lo que nos han dicho que hagamos.

¿Qué es la educación sexual?


La educación sexual es mucho más que hablar de posturas, preservativos y prácticas sexuales. Educación sexual es incluir la autoestima, las emociones, el respeto y las relaciones afectivas. Es también la moral, las costumbres, el amor propio, los derechos y por su puesto, es importante hacerlo de una forma respetuosa e inclusiva. En el mundo existen más de 7 mil millones de personas por lo tanto, existen 7 mil millones de formas de vivir y entender la sexualidad. Además, ésta no es estática sino dinámica, cambia a lo largo del tiempo a través de nuestros aprendizajes y experiencias. Es un tren de largo recorrido del que no podemos bajar porque formamos parte de él. La sexualidad es identidad y en todo este proceso la educación sexual es fundamental.

En RedLights estamos muy comprometidos con la causa, por eso hemos creado este espacio en el que poder divulgar educación sexual realista, profesional e inclusiva. Este espacio está pensado para que toda persona pueda desaprender la lección y así construir su propio camino sexual de una forma mucho más saludable sin importar el género, la orientación sexual ni relacional.

Entendemos como educación sexual facilitar y divulgar información y herramientas que nos ayuden a tomar decisiones saludables incluyendo todas las fases del desarrollo humano, el afecto y las relaciones, herramientas personales como la comunicación, sociedad y cultura, comportamiento sexual y la salud.

Educación sexual inclusiva


Nuestro compromiso va más allá de divulgar educación sexual. Todo nuestro contenido es inclusivo y con perspectiva de género. Porque no podemos hablar de sexualidad dejando de lado el colectivo LGBTIQ+ y sin las gafas lilas. Luchamos por una sociedad informada e igualitaria en la que toda persona pueda ser quien es y lo exprese de forma libre, sin tabúes, prejuicios ni violencia.

En este espacio encontrarás un sinfín de información y herramientas que te acompañarán a lo largo de todo el proceso para que puedas construir tu propio camino afectivo sexual de un forma saludable. Y si quieres saber más todo sobre la juguetería sexual echa un vistazo a estas guías.

Baby, no se trata de follar más sino mejor.
No se trata del orgasmo, sino del camino.
No se trata de los demás, sino de ti.
No se trata del cuerpo, sino del alma.
No se trata de prácticas, sino de emociones.

Se trata de respeto, empatía, asertividad, amor y diversión, mucho diversión.

¡Que viva la educación sexual!